Constructor Luis F. Correa perdió pleito en el que exigía $2.125 millones por proyecto Mar de Indias

Varias señales de alarma despertaba desde hace un buen rato el “imperio” de Luis Fernando Correa Bahamón, llamado “El rey de los hoteles” en Colombia. La más sospechosa de ellas fue el anuncio, en Junio de 2011, con bombos y platillos, del denominado plan 100/10 para construir 100 hoteles en diez años, cifra que ni la más osada cadena internacional de hospedaje se atrevería a plantear. Todo era un entramado de mentiras que temrinó enredando a varios centenares de inversionistas.

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El fundador y mayor accionista de Luis F. Correa y Asociados S.A., llamado “El rey de los hoteles”, involucrado en una seria crisis financiera, tiene colgados a cientos de inversionistas que adquirieron derechos fiduciarios de sus proyectos inmobiliarios. El lío judicial de ahora tiene que ver con el proyecto inmobiliario en Cartagena, Mar de Indias, que lo enfrenta con Alí José López Gutiérrez de Piñeres, de Urban Group Colombia. 

La Corte Suprema de Justicia declaró fracasado, y no casó (no anuló) un fallo del Tribunal Superior de Bogotá que no le dio la razón al polémico constructor Luis Fernando Correa Bahamón en una demanda en la que pretendía que se le resarcieran $2.125 millones por su participación en el proyecto inmobiliario Mar de Indias Golf and Beach Resort.

Mar de Indias se iba a desarrollar en cinco predios colindantes, sobre 247 hectáreas, a 28 kilómetros de Cartagena, sobre el Mar Caribe, y fue promocionado a partir de 2012 con 2.000 unidades de vivienda, un campo de golf diseñado y operado por Greg Norman, un hotel Delano, un wellness center, international spa, convention center, nautical club, beach club, club house, tennis club, chapel, ecological trails, cycling trails, y canales navegables alrededor de los manglares, una piscina crystal-clear water lagoons, twon center y playa. Nunca se concluyó.

Desde 2006 los empresarios Luis Fernando Correa Bahamón y Alí José López Gutiérrez de Piñeres acordaron que cada uno aportaría cinco mil millones de pesos para constituir una fiducia mercantil para la ejecución del proyecto, que se culminaría con los dineros proporcionados por los compradores de los inmuebles.

Entre el 15 de septiembre de 2006 y el diez de febrero de 2009 Correa asegura que le entregó a Urban Group Colombia S.A. (la firma de Alí López) mil doscientos millones de pesos, equivalentes al treinta y seis por cientos (36%) de los recursos y con los que debía constituirse el patrimonio autónomo.

A Urban Group Colombia le correspondía poner el sesenta y cuatro por ciento (64%), por lo que adquirió cuatro (4) de los fundos mencionados, los englobó en uno sólo y después se hizo  el quinto restante.

Luis Fernando Correa Bahamón

Nacido en Medellín el 23 de April de 1955 se presenta como inversionista y filántropo (remember a Frank Giustra). Encabeza la Red Empresarial Luis F. Correa, Gestión y Desarrollo, que incluye entre otras empresas a la inmobiliaria Luis F. Correa y Asociados S.A., Constructora Correas S.A., Diplomat Hotels S.A., NAI Correa Colombia, Blue Rock Investment Ltd. y Publicaciones Cold Water S.A.S.

 

Extravagancias, yate y muchos lujos

"Nadie ha construido más hoteles que yo. La gente me decía que estaba loco, que me iba a quebrar", ya explicaba, desafiante, desde el 2008, Luis Fernando Correa. Y a partir de entonces comenzó a construir una llamada “Red Empresarial” con sólo la cédula pero con el dinero de ilusionados inversionistas. Todo, mientras se dada vida de lujos con su talega de golf terciada al hombro “para jugar en diferentes campos del mundo”, se codeaba con Camilo Villegas, invitaba a sus amigos a pasear en yate y se jactaba de su apartamento en la Avenida Collins en el exclusivo Sunny Isles, de Miami.

Sexo, mentiras y ...

Pero mientras Correa construía esos sueños de grandeza y fraguaba la idea levantar el único campo de golf de 18 hoyos entre Villavicencio y el Amazonas, una carta rogatoria del Juzgado 22 de Familia de Bogotá les pidió a las autoridades de Estados Unidos proceder a embargar sus bienes en Miami, mientras lo mismo sucedía con el yate y había ocurrido en Octubre de 2011 con las acciones suyas en su principal empresa, Luis F. Correa Asociados y su holding de inversión Blue Rock Investments Ltda, principal dueño de su cadena Diplomat Hotels.

 

Fue un proceso judicial largo que culminó en Enero de 2013 con el divorcio del matrimonio civil con su entonces esposa Martha Lucía Fernández Gómez tras la firma de la liquidación de la sociedad conyugal el primero de Noviembre de 2012, lo que dejó bien diezmadas sus finanzas, como suele ocurrir en esta clase de episodios y tras un bochornoso episodio que llevó al fin del matrimonio.

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El 22 de julio de 2009, en documento privado Urban constituyó con Bbva Fiduciaria S.A. el contrato de administración y pagos, y el 27 le transfirió los bienes raíces a través de escritura pública, anotando que el acto tenía un valor de mil ciento treinta y cuatro millones seiscientos sesenta y nueve mil pesos ($1.134’669.000).

Luis Fernando Correa alega que al suscribir la documentación Urban y López omitieron incluir a la constructora Luis F. Correa y Asociados S.A., por lo que incurrieron en una “suplantación” porque el traspaso hecho a la fiducia fue por un monto inferior al suministrado por Correa - mil doscientos millones de pesos -, y, por ende, que Luis F. Correa y Asociados debió ser la fiduciante y beneficiaria única.

Correa alega que con posterioridad, Urban Group Colombia, para justificar su proceder, dispuso “abusiva y unilateralmente” que el dinero dado por Luis F. Correa y Asociados S.A. constituiría un préstamo.

Pues bien, la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema acaba de concluir que tanto Correa como López pactaron un negocio verbal como personas naturales y que ni la sociedad Luis F. Correa ni Urban Group tuvieron que ver con el proceso de negociación.

“En ningún momento de las negociaciones he actuado como representante legal de la sociedad Urban Group Colombia S.A., sino que lo he hecho en nombre propio”, advirtió Alí José López Gutiérrez de Piñeres en su testimonio dentro del proceso judicial.

Y agregó que “Yo Alí López en diversas ocasiones me he reunido con Luis Fernando Correa y le he manifestado mi voluntad de restituirle los aportes y en varias ocasiones hemos tratado de darle solución al valor de estos pero no hemos podido llegar a un acuerdo”. Y afirmó que “quiero aclarar que Alí José López Gutiérrez de Piñeres es y ha sido quien ha adelantado negociaciones con el señor Luis Fernando Correa Bahamón, no yo como representante legal de una de las compañías a las que represento”.

Al Tribunal Superior de Bogotá, y a la Corte Suprema de Justicia no les quedó más que concluir que la constructora Luis F. Correa y Asociados S.A. no podía presentarse como demandante y menos reclamar el dinero adeudado.

“El pago y el plan de acción alegados fueron ajustados entre personas naturales diversas a las jurídicas involucradas en esta Litis”, acaba de decidir la Corte Suprema al no casar (no anular) la sentencia de 20 de marzo de 2013, proferida por la Sala Civil de Descongestión del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, dentro del proceso ordinario que Luis F. Correa y Asociados S.A. promovió contra Urban Group Colombia S.A.

Por lo tanto el máximo tribunal advirtió que no prosperan todos esos ruegos de indemnización de perjuicios y de devolución de aportes por $2.125 millones. Ni tampoco, en defecto,  el traspaso de una cuota en común y  proindivisa de los inmuebles que constituyen el fideicomiso Mar de Indias, por el valor  actualizado de los aportes que le entregó Correa.

Teniendo en cuenta que la determinación es adversa a la empresa de Luis Fernando Correa, de conformidad con el último inciso del artículo 375 del Código de Procedimiento Civil, en armonía con el 19 de la Ley 1395 de 2010, fue condenado a pagar las costas del proceso (incluyendo la suma de seis millones de pesos ($6’000.000) por concepto de agencias en derecho).

LOS PROBLEMAS DE LUIS F. CORREA

El 27 de marzo de 2015 Ojo Privado reveló una investigación especial en la cual desnudó los graves líos financieros del grupo constructor de Luis Fernando Correa Bahamón.

Bajo el título “Imperio del “rey de los hoteles” hace agua y dispara alarma sobre abusos con derechos fiduciarios” puso al descubierto cómo se pintaron “pajaritos de oro” a los inversionistas que adquirieron títulos fiduciarios de los hoteles Embajada de Diplomat y el Wyndham Salitre, epicentro de anuncios y ofrecimientos faraónicos que nunca se volvieron realidad (ver documento adjunto).

También se contó el papel de una rueda suelta que viene funcionando alrededor del negocio y que es la Fiduciaria Central, controlada en un 94,97% por el Instituto para el Desarrollo de Antioquia (Idea).

Despacha desde las oficinas de Capital Towers de Correa y se involucró en los derechos fiduciarios inmobiliarios desvirtuando la razón inicial de su compra por el Idea que era la de actuar en la colocación de recursos entre los municipios antioqueños.

Lo cierto es que a estas alturas tanto los inversionistas en los derechos fiduciarios como en otros tantos proyectos de Correa, como Palmas de Iraka y el Hotel Park 98, siguen sufriendo sin recibir los réditos ofrecidos.

Publicado 07/07/2016  12:57 M.